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Cantidad de días de clase, entre el mito y la realidad

Cantidad de días de clase, entre el mito y la realidad

Elegir lo importante: ¿la calidad o la cantidad?

Leyendo el artículo del Economista Gonzalo Baroni sobre la cantidad de días de clase que debería tener Uruguay, me doy cuenta de la poca importancia que tiene la opinión de los verdaderos profesionales de la Educación que existe en Uruguay.

Hace 25 años que soy docente de Educación Secundaria, soy tercera generación de docentes en mi familia. Si bien por razones personales no he podido terminar el profesorado (llegue hasta el último año), no significa que no me he formado o que no tenga conocimiento del tema. He trabajado en liceos privados y públicos, en liceos públicos de clase media/alta y también en los de contexto crítico.

Si hay algo que tengo bien claro sobre la Educación, es que hay muchos mitos y muchas realidades… y que en la Educación no hay nada lineal. Y lo que también tengo claro es que, en la Educación, hay muchos gurús, y que muchos de éstos nunca han trabajado en liceos públicos.

Cantidad de días de clase, derribando mitos

Si uno usa las IA para indagar información en la web sobre la cantidad de días de clase en los países europeos, se encontrará que ninguno de los países tienen la misma cantidad de días de clase. Si se usa Gemini de Google y Chatgpt para buscar información de manera rápida, encontraremos que ambos brindan la misma información, salvo Dinamarca y Italia, donde ambos tienen 200 días de clase, en el resto de los países tienen menos días de clase.

Cabe destacar que, si bien la mayoría de los países europeos tienen la misma cantidad de días de clase en Primaria y Secundaria, hay algunas excepciones. En Francia, Grecia, Rumania y Serbia, la Educación Secundaria tiene más días de clase de Primaria. En Irlanda, Países Bajos y Chipre, es al revés, Primaria tiene más días de clase.

Se puede decir que existen tres grupos de países:

Países con un calendario entre 185 y 200 días de clase: 

  • Dinamarca e Italia: 200 días de clase.
  • Alemania: entre 188 y 190 días de clase según la región.
  • Finlandia: entre 187 y 190 días pero con jornadas diarias cortas, generalmente de 8:30 a 13:30. 

Países con un calendario entre 170 a 180 días (promedio europeo):

  • España: suele fijar un mínimo de 175 días lectivos.
  • Francia: tiene entre 162 y 180 días, tiene un ritmo de 4 semanas de clase y dos semanas de descanso implementado en muchas regiones.
  • Grecia y Portugal: tienen entre 170 y 180 días.

Países con menos de 170 días:

  • Malta y Albania: tienen los calendarios más cortos de Europa, rondando los 165 días en educación primaria.

¿Cuáles son las causas por las cuales no logran cumplir con la totalidad del calendario?

Aunque parezca increíble, por las mismas causas que no se logran cumplir en Uruguay: paros docentes, por las reuniones docentes y el ausentismo docente (sí, en Europa los docentes también faltan).

En Europa los docentes faltan por enfermedad, razones personales o por formación, entre 11 a 13 días al año. En Uruguay, en Primaria ronda los 20 días y en Secundaria/Utu, entre 17 y 19 días. El promedio en América Latina es entre 15 y 30 días.

Si se analizan las causales por las cuales los docentes de Uruguay faltan a clase, tenemos que:

  • Certificaciones médicas: el 65%.
  • Asuntos administrativos, concursos y formación: el 25%.
  • Paros y asuntos personales: el 10%.

Dentro de las Certificaciones médicas, podemos desglosarlas de la siguiente manera:

  • Salud mental (estrés, cuadros de ansiedad, depresión, y síndrome de burnout) : el 28,7%.
  • Trastornos físicos (osteomioarticulares): por dolores crónicos de espalda, problemas de postura, hernias y contracturas por la cantidad de horas de pie o traslados. El 12,8%.
  • Juntas médicas: el 9%.
  • Cirugías y post-operatorios: el 6,9%.
  • Enfermedades respiratorias y foniátricas: el 5,4%.
  • Otros motivos médicos: 2,2%.

Como se podrá ver, el motivo real de las inasistencias docentes son por problemas de salud, siendo los problemas relacionados a la salud mental, como el estrés, el burnout, la ansiedad y la depresión, las principales causas de inasistencia. De hecho, esta causa es muy superior incluso, a las inasistencias por días de paro, que representan entre el 3 y el 5% de las inasistencias. Por lo tanto, es una falacia decir que la principal causa de pérdida de clase son las medidas gremiales.

 Cantidad de días de clase, la realidad

Si extendemos la comparación de la cantidad de días de clase a nivel mundial, bueno, veremos que, en realidad, no hay una linealidad, no hay un criterio en común. No todos los países tienen la misma cantidad de días de clase. Ni siquiera en la carga horaria por día de clase hay un consenso.

Los calendarios escolares más extensos son entre 200 y 220 días de clase, el promedio ronda los 180 días y los más cortos están por debajo de los 170 días.

Si analizamos la carga horaria, tampoco hay consenso sobre cuántas horas de clase por día tienen que darse. En China, por ejemplo, en las principales ciudades tienen 190 días de clase con jornadas diarias entre 8,5 a 9,5 horas diarias de clase, aproximadamente unas 1700 horas anuales. Chile tiene unos 185 días de clase con jornadas entre 6,5 a 7,5 horas de clase por día, es decir, unas 1050 horas de clase anuales. Finlandia tiene 190 días de clase de aproximadamente entre 4 a 5 horas de clase diarias, unas 700 horas de clase anuales. En Israel tienen jornadas diarias entre 5 y 6 horas por día, seis días a la semana, 210 días de clase al año, un promedio de 1000 horas de clase anuales. En el caso de Singapur, tienen entre 190 a 195 días de clase, con jornadas entre 6 a 8 horas diarias de clase y dos o tres veces a la semana son de diez horas.

Tener muchas o pocas horas de clase por día, tener calendarios de más de 200 días o menos de 180 días, nada de eso garantiza la calidad de la educación. Si analizamos a China, Singapur, Israel y Finlandia, podemos ver que no hay una relación directa entre cantidad de días de clase y resultados académicos. En las pruebas Pisa del 2022, Singapur logró el primer lugar en Matemáticas, China (en realidad, algunas ciudades chinas participaron) ocupó el segundo lugar, Finlandia el lugar 20 e Israel el lugar 38.

En Europa, quien ocupó el primer lugar de las pruebas Pisa fue Estonia. El calendario escolar de Estonia es de 175 días como mínimo, con jornadas diarias de entre 5,5 a 6,5 horas de clase por día. A nivel mundial, Estonia ocupa el 7mo lugar en las pruebas Pisa del 2022.

Por lo tanto, la realidad indica que no existe un consenso sobre la cantidad de días que debe tener un calendario escolar, ni la cantidad de horas por días de clase que se deben tener para garantizar la calidad de la educación.

Elegir lo importante: calidad o cantidad

Como he planteado, no existe a nivel mundial, un consenso sobre cuántos días debe tener el calendario escolar ni cuántas horas de clase por día se deben dictar. Hay países que tienen un calendario corto con pocas horas de clase por día y son más exitosos que los que tienen un calendario más largo y con más horas de clase por día. También hay países con un calendario promedio, con más horas de clase por día y son un poco más exitosos que los que tienen igual o menos días de clase y menos horas de clase por día.

Tener más cantidad de días de clase y más cantidad de horas por día, no garantiza mejorar la calidad de la educación. Ahora, ¿qué tienen en común todos esos países que tienen un calendario menor o mayor, con más o menos horas de clase por día que Uruguay y obtienen mejores resultados? Esa es una pregunta que los políticos, y también la población en general, no quieren hacer y mucho menos responder.

En realidad, esa pregunta tiene varios puntos y todos son de suma importancia. El primer punto es el presupuesto, y es uno de los puntos principales que nadie quiere discutir ni reconocer su importancia. Estonia en el 2022 invierte 1477 dólares per cápita en la educación. A partir del 2017 empezó a invertir más de 1000 dólares per cápita y lo fue elevando año tras año. Finlandia empezó en 1988 a invertir más de 1000 dólares per cápita en la educación, en el 2003 pasó los 2000 dólares y desde el 2008 pasó los 3000 dólares per cápita. En el 2022 invirtió 3223 dólares per cápita.

Israel desde 1994 está invirtiendo más de 1000 dólares per cápita, en el 2013 pasó los 2000 dólares y en el 2021 los 3000 dólares per cápita en la educación. Singapur invierte más de 1000 dólares a partir del 2004, en el 2021 paso los 2000 dólares per cápita.

Uruguay recién en el 2023 invirtió 1079 dólares per cápita en la educación, por lo tanto, a nivel presupuestal, estamos sumamente atrasados. En comparación con Finlandia, tenemos un atraso presupuestal de 40 años. El presupuesto es clave y un punto esencial para poder garantizar la calidad de la educación. Obviamente hay que administrar bien el presupuesto, pero uno de los problemas que genera la inasistencia por enfermedad en los docentes de Uruguay, es el tener que trabajar en varias instituciones educativas para poder elegir un promedio de 40 horas semanales. Si tenemos en cuenta que las 20 horas semanales equivalen a un trabajo de 8 horas diarias, trabajar 40 horas semanales equivaldría a trabajar 16 horas por día. Esa enorme sobrecarga de trabajo es lo que está generando que los docentes se enfermen, y en especial, las enfermedades relacionadas a la salud mental.

Pero hay otros dos puntos claves que forman parte de la respuesta, uno es la ausencia del Estado y la ausencia de las familias en cuánto a sus respectivos roles en la Educación. El Sistema Educativo debería sustentarse en tres pilares: la Institución Educativa, el Estado y la Familia. Pero toda la responsabilidad de la educación ha recaído sobre la Institución Educativa, y tanto el Estado como las Familias, han delegado sus responsabilidades sobre la Institución Educativa que, en definitiva, termina recayendo sobre el personal docente. Hace 40 años atrás, el Sistema Educativo se sustentaba en dos pilares, la Institución Educativa y la Familia, el Estado hacía ya varios años que había dejado de estar presente. Pero con esos dos pilares, se podía sostener la calidad de la educación. Hoy en día, la calidad solo depende de la Institución Educativa, y no es posible tener calidad cuando solo se depende de un solo pilar.

La discusión hoy en día no debería ser ni cuántos días de clase debe tener el calendario ni cuántas horas de clase se debe dar. La discusión debería centrarse en el rol del Estado y el rol de la Familia en la educación. Desde el Estado se deben brindar todos los recursos, tanto para la Institución Educativa, entre ellos, mejorar el presupuesto educativo, como para la Familia. Y desde la Familia, un mayor compromiso con la educación de sus hijos. Es fundamental mejorar las condiciones laborales para los docentes, y así poder mejorar la enseñanza, y también, las condiciones socioeconómicas (entre otras) de los estudiantes, para poder mejorar los aprendizajes. Es fundamental un rol más activo tanto del Estado como de las Familias. Es en estos temas donde debería estar centrada la discusión y no en algo ficticio como la cantidad de días de clase que debe tener el calendario escolar.

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